A nuestra escala, el electromagnetismo es la fuerza fundamental más importante para comprender el Universo que nos rodea. Es tan importante, que la evolución nos dotó de un detector electromagnético: les llamamos ojos, y lo que llamamos luz no es más que una onda de campos eléctricos y magnéticos.
La fotografía que tenemos abajo es una de las más famosas de la historia, y es llamada "Un Punto Azul Pálido". También constituye una pequeña muestra de lo poderosas que son las fuerzas electromagnéticas.
La fotografía que tenemos abajo es una de las más famosas de la historia, y es llamada "Un Punto Azul Pálido". También constituye una pequeña muestra de lo poderosas que son las fuerzas electromagnéticas.
El 5 de Septiembre de 1977, la NASA lanzó la sonda robótica Voyager 1 la cual viajó a una velocidad de 64000 km/h hacia los confines del Sistema Solar. Fue la primera nave humana en visitar Júpiter y Saturno, y la única hasta ahora que ha llegado hasta Urano y Neptuno.
El 6 de Junio de 1990, a más 6 mil millones de kilómetros de la Tierra, las cámaras de este robot miraron hacia atrás. Allí, desde los confines del Sistema Solar, tomaron una última fotografía de la Tierra, que es la que puedes ver más arriba.
En el interior de la nave espacial, esta fotografía generó pequeños desbalances de cargas eléctricas. Estos pequeños desbalances generaron campos electromagnéticos, que se propagaron a través del espacio. La nave estaba tan lejos, que esta onda electromagnética, incluso viajando a la asombrosa velocidad de 300 000 km/s, tomó 5 horas y media en alcanzar la Tierra. Lo asombroso del caso es que las fuerzas electromagnéticas son tan intensas, que estos campos generados en un pequeño robot en los confines del Sistema Solar ¡fueron capaces de mover otras cargas eléctricas dentro de una máquina en la Tierra!. Los movimientos de estas cargas eléctricas en la Tierra fueron los utilizados para reconstruír este retrato de nuestro pequeño mundo, el cual fue tomado en el otro extremo del Sistema Solar.
Las sondas Voyager 1 y 2 continúan funcionando aún, a 34 años de su lanzamiento. Ahora ya han salido del Sistema Solar, y empiezan su viaje a través de la galaxia.
Ambas continuan tomando datos, y transmitiéndolos a la Tierra.
Así de poderosas son las fuerzas Electromagnéticas.
